Ocurre el daño
Un siniestro cubierto por la póliza de daños — incendio, sismo, inundación, rotura de maquinaria — afecta el predio o el equipo.

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Interrupción de Negocio
Cubre lo que el seguro de daños no ve: los meses sin ingresos. El plazo lo definimos contigo, con calculadora y sin optimismo.
¿Qué es Interrupción de Negocio?
Es la cobertura de pérdidas consecuenciales: cuando un daño material cubierto — un incendio, un sismo, una inundación — paraliza tu operación, la póliza paga la utilidad bruta que dejas de generar y los gastos fijos que siguen corriendo durante el periodo de indemnización pactado, más los gastos extraordinarios para volver a operar antes. Se contrata como sección de Propiedad Todo Riesgo o como póliza independiente, y se calcula con tus estados financieros, no con una estimación optimista.
El seguro de daños repone el edificio. Este repone los meses.
¿Cómo opera?
La cobertura empieza donde termina la de daños: cuando el edificio ya está en reparación y la caja sigue vacía.
Un siniestro cubierto por la póliza de daños — incendio, sismo, inundación, rotura de maquinaria — afecta el predio o el equipo.
La planta, la tienda o el hotel dejan de producir ingresos, total o parcialmente, mientras se repara o se repone lo dañado.
Desde el daño y hasta que la operación vuelve a la normalidad, con el máximo de meses pactado en la póliza. Es la variable que más importa y la que más se subestima.
La aseguradora indemniza la utilidad bruta perdida, los gastos fijos que siguieron corriendo y los gastos extraordinarios, con base en tus estados financieros.
¿Qué cubre?
Lo que se pierde cuando la operación se detiene, incluido lo que se pierde porque se detuvo alguien más.

La utilidad que el negocio habría generado de no haber ocurrido el siniestro, calculada con la tendencia real de ventas y no con el presupuesto.

Sueldos, rentas, financiamiento, servicios y todo lo que sigue cobrándose aunque la operación esté parada. La razón por la que un incendio de una noche dura meses.

Lo que cuesta operar desde otro lugar, rentar equipo, pagar horas extra o fletes urgentes para reducir la interrupción. Gastar más para perder menos, con la aseguradora pagando la diferencia.

Para propietarios de inmuebles: las rentas que dejan de cobrarse mientras el edificio no puede ocuparse.

Cuando el daño ocurre en un proveedor o un cliente clave y detiene tu operación aunque tu planta esté intacta. La cadena de suministro también se asegura.

Pérdidas por falla de suministro eléctrico, agua o telecomunicaciones desde fuera del predio, y por la prohibición de acceso ordenada por una autoridad tras un siniestro en la zona.
¿Qué puedes ajustar?
Seis decisiones que definen cuánto cobras y cuándo. La primera es la que más pesa.
Seis, doce, dieciocho o veinticuatro meses. Se define con el tiempo real de reconstruir, reponer maquinaria importada y recuperar clientes, no con el que suena razonable en la junta.
Los primeros días de interrupción corren por cuenta del asegurado, como un deducible en tiempo. Menos días, más prima; lo calculamos contigo.
Utilidad bruta por diferencia o por suma, o gastos fijos más utilidad neta. Elegimos la fórmula que se ajusta a tu contabilidad para que el ajuste no se convierta en un debate.
Cubre el costo de los contadores y auditores que preparan la reclamación. La prueba de la pérdida también cuesta, y también se asegura.
Autoriza gastar más de lo habitual — producir en otra planta, subcontratar, importar por avión — siempre que reduzca la pérdida cubierta.
La interrupción contingente se contrata por proveedores y clientes específicos o de forma abierta, con límites por cada uno.
¿Con qué se combina?